Mostrando entradas con la etiqueta Identidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Identidad. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de enero de 2015

El mundo de los conceptos y las urgencias de la vida cotidiana


El mundo de los conceptos

11 enero 2015

Al vivir en el mundo de los conceptos nos alimentamos de palabras, y es seguro que estaríamos en serios conflictos sin ellas. Las palabras podemos considerar que son buenas herramientas, solo que también pueden ser serias obstrucciones. Existe la tendencia a identificarnos con la mente, que es la constructora y ordenadora del mundo de los conceptos. Podemos decir que la mayoría del tiempo no vemos sino a través de las palabras, no vemos ni cosas ni personas, sino que lo que vemos es lo que pensamos de ellas, o dicho de otro modo, vemos lo que nos dicen los conceptos ya archivados en la memoria y que nos hablan de ellas.
 
Se precisa indicar que cuando aparece la comprensión de nuestra ´naturaleza esencial, ya no se vive dando validez a nuestra “individualidad”. Antes considerábamos como “Sí mismo” al caldo de cultivo de las impresiones mentales que venían de distintas fuentes, memoria, falsos juicios, ideas reiterativas que se presentaban a nuestra pantalla de la conciencia. De pronto, eso dejó de tener sentido, el ego ya no es una identidad fija sino que es un manojo de procesos variables y expuestos a revisión. R.Malak


Las urgencias de la vida cotidiana

12 enero 2015

Fuera del camino tradicional existen diversos modos de acercarse a lo espiritual que son recogidos de manera aleatoria. El principal problema es que generalmente se desarman cuando las urgencias de la vida nos mueven con intensidad y nos quedamos sin poder estabilizarnos. 

En la pantalla de la mente, la identidad se está escribiendo, para que apruebes -en forma voluntaria o no- el plan que estás diseñando. En realidad este plan ya lo has aprobado con los deseos, requerimientos, e impulsos que has rechazado o seguido. Está escrito por todas las urgencias que se han filtrado en el almacén de la memoria; ellas te han impulsado a seguir una ruta o tomar un camino. La identidad se cocina a fuego lento en la olla de esa conciencia cotidiana. Ante la pantalla de la mente sobreviene un juego intenso de pensamientos, de ideas e impresiones de los sentidos, que muestran urgencias. Es así que tomas partido cuando estás en una encrucijada. En ese instante, con certeza te digo, el espejismo se acentúa.

El proceso de la identidad queda cocido, o a medio cocer, cuando le das el visto bueno a esa decisión, mientras que la conciencia -que no cambia, la que presencia los movimientos de los pensamientos y acciones- sigue iluminando el caminar.

La comprensión no está condicionada por estructuras que vengan de afuera, de lo cotidiano. Dicho de modo más usual, de los fenómenos. La esencia de Sí mismo es la cualidad de Ser que no depende de nada ni de nadie, provoca paz y contagia de paz a todos los que estén cerca, es una paz que embarga corazón y pecho. R.Malak

sábado, 10 de enero de 2015

El ego y la felicidad están construidos por el pasado y el futuro


¿Dónde se encuentra la felicidad?

8 enero 2015
¿Por qué no somos felices? ¿Qué, de la vida, es lo que nos complica? ¿Acaso es el ego? No lo es, porque el ego es la sombra de la identidad. Entonces, quizás, ¿es por el cuerpo? Tampoco es por el cuerpo, dado que su variación con el paso del tiempo entrega distintas alternativas para desarrollarnos. Y tampoco es Sí mismo, porque es la pura conciencia no dual sin carencias ni urgencias. Entonces, ¿dónde se encuentra la felicidad y qué es? Sabemos que ella no está en el sueño profundo porque ni siquiera tenemos conciencia de nosotros como identidad cuando estamos sumergidos en el sueño.
¿Dónde se encuentra la felicidad? Por más que se busque no damos con ella, eso es lo que complica nuestra existencia, porque el constructor, tanto de nuestro sufrimiento como de nuestro placer, es el mismo ego, que se podría describir como un constructo que está entre el cuerpo y lo esencial. Es difícil de dar con él. El ego, como la felicidad, no es real, pero ambos existen, fueron construidos en el instante en que apareció el primer pensamiento “yo”. El ego y la felicidad están construidos por el pasado y el futuro, un proceso que ha armado la mente llena de ilusión. R.Malak

La devoción

9 enero 2015
Cuando, por algún motivo, se desconoce la forma de sostener la atención sobre Si mismo, o dicho de otra manera, no se puede tener la certeza de la sensación de Ser, muchos, o varios, encuentran un modo de sentirse convenientemente estables, o certificar su aparente progreso en la llamada vida espiritual. Este es la devoción, o la completa sumisión a lo que sienten como instrucción divina. Lo presentan como adoración, como un deleite espontáneo que brota desde su pecho, o dicho de modo poético, desde el corazón. Lo describen como una actitud de entrega de ellos a Lo innombrado, se sienten como objeto al servicio de la lo divino. Este es un modo voluntario de ser guiados todos los días y en cada instante a lo largo de toda la vida, y lo consideran como su camino. R.Malak

El yo funciona sólo como un proceso

10 enero 2015
Si por distintos medios he detectado que no soy el cuerpo, y tampoco la mente, entonces es algo que ya está asumido, y no tiene sentido formular nuevamente la pregunta. He detectado la sensación de Ser, y además, por medio de mi atención a Sí mismo, he certificado que el ego no está en el presente, que sólo se encuentra en el futuro o en mis recuerdos, razón por la que se describe como un espejismo que existe pero que no es real.

Cuando termina la presión por certificar al ego, toda exigencia termina, porque el ego no puede sobrevivir sin esfuerzo o sin deseos de permanencia, no existe sin una pelea. Es el yo que funciona sólo como un proceso, que no está en el sujeto ni en el objeto, sino en el movimiento de la identidad ilusoria, formándose en cada instante con la atención. La misma atención que construye la ilusión por medio de la mente, es la que al sumergirse en Si mismo se da cuenta que es lo Real. R.Malak.

lunes, 7 de julio de 2014

Río de la Vida

“Nacen advertencias en el corazón. El cielo dividiré por la mitad y recogeré las nubes oscuras. Allí  enviaré  bálsamo de avena como mensajes de dulzura. ¡Observaré cómo el mundo se despliega!

Es una delicia. Navegaré por los instantes, sigiloso, con la promesa de esmeralda que repica en mi interior. Ahora nada señalo, solo veo el aire libre que se mueve a través de las hojas, mostrando con suavidad lo indescriptible. Amanezco allí donde respiran las hojas, y construiré armaduras de luz destruyendo el olvido” . R.Malak


La red de la vida muestra interdependencias complejas entre los individuos. Estas dependencias a veces son duraderas y vinculantes, otras veces son fugaces y, por ello, relativamente independientes dentro de la cadena de eventos. La incertidumbre y la indeterminación abundan en la época que nos ha tocado vivir, formando parte de la manera como, por lo general, se asume el quehacer. Es bueno aprender a fluir sobre las olas provocadas por los movimientos siempre cambiantes del río de la vida.

Nuestro mundo está estructurado por la mente, la que, debido a su propia naturaleza, construye formas con los pensamientos. Por eso, bien podemos decir que la identidad está armada por lo que se piensa. El modo de salir de allí, para disfrutar una vida sin anteojeras, es la observación sin juicio. Obviamente, puedes seguir viendo la vida como siempre,  pero debes saber que te estás engañando al no detectar que dentro de la mente hay un juego de herramientas que construyen procesos que forman "el ego", nombre dado a la tendencia de autosepararse de sí mismo.

Algunos plantean: "estoy convencido de algo, por tanto debe ser verdadero". Sin embargo, es obvio que ninguna filosofía o religión, por muy completa que sea, por muy libre de contradicciones internas que sea, y por muy emocionalmente atractiva que sea, aporta pruebas absolutas de la verdad que promulga. De pronto son solo trajes que se ponen las personas y que varían con los tiempos y las circunstancias, las cuales siguen la moda del pensamiento, del gurú, de la doctrina o de la corriente religiosa que estén vigentes.

La causa principal de la ilusión son ciertos deseos presentes en nosotros. Los deseos generan olas de pensamientos, y muchos de estos velan la verdadera naturaleza interior. En sí, los deseos no son equivocados, ellos apuntan a cumplir los requerimientos de la fuerza de la vida. Los que ocultan nuestra naturaleza auténtica, que es dichosa, inmortal y eterna, son los deseos inapropiadamente egoicos, dado que nublan el conocimiento de la realidad absoluta que está presente en todos. Por ejemplo, los deseos de autodefinirse, destacar y separarse. Con el pensamiento se arma un lenguaje basado en conceptos de separación y clasificación. Así aparece la palabra "persona", para designar el vestido temporal con que sí mismo se ha cubierto, dando validez a la idea de ser un ente con capacidad de razonar y que posee conciencia de sí mismo, con una identidad única, y a quien legalmente le corresponde tener derechos y cumplir con obligaciones.

La comprensión de la realidad no es una acción en sí, ni una sumatoria de ellas, solo se alcanza con autoconocimiento. El conocimiento de sí mismo es inmediato y directo, es la experiencia intuitiva, es la unidad de la existencia. Evidencia la realidad, y tomar conciencia de esta evidencia es la realización. Con esto se botan las obstrucciones que delimitan la concepción de la existencia separada. El que comprende la unidad de la conciencia que todo lo impregna, se asoma, pleno, a la liberación del estado de ilusión que estaba presente, y a la comprensión de la libertad que de hecho existe, deshaciéndose de la noción errónea de la esclavitud. R.Malak

viernes, 21 de marzo de 2014

21 de marzo 2014 - Expresiones precisas o confusas

Todos los colores son aspectos de la luz blanca

Reiteradamente, al confrontar las estructuras mentales, se responde con los viejos patrones emocionales o ideológicos en forma inmediata, sin siquiera pasar antes por una revisión racional. 

“Con expresiones vibra todo en mí. Cuando no impido que la avalancha de conceptos llegue desde y hacia el corazón, las aguas violentas corren hacia el mar del interior y como la aurora sigue al día, así toco suavemente para despertar la mente. No duermo, contemplo el sol de la nueva mirada y los pájaros suspenden su vuelo al ver que mi Ser se siente en pleno”

Después de todo, uno como persona está expuesto a la idiosincrasia y a los hábitos, además se puede destacar que el miedo es el fruto del desconocimiento. Aquí el maestro apunta a eso: a las construcciones que generan pulsiones y a las construcciones que generan devociones.

Si buscamos definiciones, veremos que la palabra ego es sinónimo de yo, estas palabras se han asociado a otras cuyos significados son desatinados debido la comprensión errada que generan. Personalidad, yo, ego, individualidad, frecuentemente son confundidas o mezcladas, lo que construye errores. Observo que individualidad significa algo que es característico y propio, algo único, que priva y distingue. La individualidad está relacionada con las maneras objetivas del comportamiento, las ideas que se sostienen y la apariencia física. El acento de la voz, los gestos que se hacen con las manos, la forma como se viste, el color de los ojos y de la piel, todas esas cosas construyen la individualidad puesto que son cualidades genéticas o adquiridas específicas. Pueden ser muchas veces completamente peculiares, sin embargo, la individualidad está asociada inevitablemente al yo que la contempla y experimenta, por lo que no es una realidad independiente o separada de su naturaleza.  

El Si mismo en cada uno de nosotros es  la fuerza del Ser, no separada de la totalidad, que se despliega con claridad o que está obnubilada en comprensión. Se muestra como la fuerza, la inteligencia, la creatividad y todas las expresiones de Ser que llamamos no duales. Por otro lado, nuestro ego no es algo que posee una existencia independiente, nuestras inclinaciones se originan precisamente en la forma de percibir el ser y experimentan ocasionalmente la influencia de la claridad de Sí mismo. 

Una analogía que puede representar esto es la siguiente: al proyectar un rayo de luz solar de forma que pase a través de un prisma, la luz blanca se descompone en todos los colores del espectro. El rojo, visiblemente, es totalmente diferente del azul, por ejemplo. Sin embargo sabemos que es el prisma el que causa esta diferenciación y ni el color rojo ni el color azul pueden existir separados e independientes de la blanca luz solar. Las respectivas cualidades del color son parte de la luz solar y forman una unidad con ella. Análogamente, las innumerables expresiones diferentes que constituyen todos los entes vivientes no se encuentran separadas unas de otras, sino más bien constituyen aspectos diferentes de Ser. Cada persona tiene su propio mundo soñado y en ese mundo propio puede transformarse lo que pueda comprender. Del mismo modo, cada uno percibe los frutos de sus propias obras en él, esas obras han formado una imagen en la conciencia de uno mismo y la conciencia misma imagina que el otro, en su mundo, obtiene los resultados de las obras respectivas. R.Malak 

lunes, 3 de marzo de 2014

3 de Marzo 2014 – Modo Natural


Las personas, por lo general, se encuentran apegadas a sus maneras psicológicas, a su cuerpo físico, a la estructura ambiental, social o cultural. Esta tendencia los lleva a estar constantemente preparados para proteger y acorazar la identidad. Es obvio que ello ocurra de esta manera, se entiende por las condiciones que impone la sociedad, e incluso por la búsqueda constante de gratificaciones, las cuales nos impulsan a alejarnos del dolor, ya sea real o inventado,  y  con ello intentar dejar lejos la infelicidad.

Para muchos el mundo es lógico, racional y dual. El proceso racional ordena y muestra cómo se percibe la existencia, vuelta siempre hacia la búsqueda de la compensación del costo-beneficio. Para otros el mundo es solo emocional y de colores, sonidos y belleza artística. Y para los más, centran su vivir en las acciones y el movimiento hacia los logros y la competitividad; para ellos los proyectos por hacer son fuertes, poderosos y atractivos. Todo es una cuestión de enfoque, la mente puede estar enfocada en la carencia o enfocada en servir de canal. La mente de la mayoría de las personas está vuelta hacia afuera, hacia lo exterior; la mente del realizado está vuelta hacia la realidad, es como la luz del día: cuando el sol brilla, la luz de la vela apenas se ve. La persona cotidiana no es consciente de su interior, es consciente de sus sensaciones, sentimientos y pensamientos.

La realización del Sí mismo es como un agujero en el papel, está en el papel y sin embargo no es papel; es un estado en la conciencia y sin embargo está más allá de la conciencia; es la abertura en la mente a través de la cual se inunda de la luz de la comprensión que siempre ha estado disponible. Ver la vida con ojos nuevos solo puede ser posible si la mente regresa a la conciencia, la fuente de la cual procede. Para ello tiene que provocar, dicho de una manera entendible, una introspección intuitiva, en contraste con la forma racional, lógica e intelectual. Esta comprensión se presenta como un resplandor, y significa apreciar la vida desde lo esencial, la que antiguamente se percibía dentro de la confusión de la mente dualista.

Aparece la alegría, que es una expresión de la no obstrucción, aparece como la dicha que emana desde Si mismo, aunque aparezca estar centrada en torno a algo específico. Realmente es permanente  y discurre a través de todo, se expresa como la aspiración en forma de dicha. Este deleite aparece como gloria expresándose en una vida de paz que llena el corazón.

Con esto que digo podría dar la impresión de que se requiere una disciplina para ver lo real, para ver lo esencial de las cosas. La mayoría podría pensar que la manera lógica - de acuerdo a la opción fenoménica, o sea, por comparación - es una manera equivocada de ver. No es así, lo que estoy mencionando es que hay un modo más real, más auténtico, más integral, más natural, y ello ocurre, o comienza a presentarse, cuando se plantea la opción de dejar de lado el modo acostumbrado dualista. Si eres coherente solamente con tu emanación, sabrás del amor y la felicidad, será tu único nombre, adentro, afuera, abajo y arriba; en todo. R.Malak.

lunes, 24 de febrero de 2014

24 de Febrero 2014 - El olvido



¿Qué es el mundo después de todo? una colección de recuerdos; en lo real no hay nada que atrapar ni nada que olvidar; todo se conoce, nada se recuerda. Para destruir lo falso debemos cuestionar las ideas y creencias que tengamos más pegadas. De todas ellas, la idea de que uno es este instrumento cuerpo-mente-emoción es la más complicada, prácticamente nos identificamos totalmente con este vehículo. Con el cuerpo viene el mundo, con el mundo viene todo el juego de creencias e ideas que nos han inculcado, que se supone que han formado el entorno, con ello aparece el temor, las ideologías, las creencias, las promesas y toda estructura que asusta nuestra vida. Hay que considerar que la búsqueda de valores como la rectitud contribuye a formar un mundo más confortable, incluso feliz.

Pero nada dura permanentemente. Solo librándose o entendiendo el mundo como se concibe actualmente, puede hacer algo por él. Mientras uno es un prisionero de este sistema, es impotente para cambiarlo, si uno tiene a su sí mismo siempre en su corazón y recuerda sus instrucciones uno puede morar en lo verdadero, y a veces es necesario recibir mensajes de otros que están libres y no en cautiverio, de pronto se asoma ante su conciencia el amanecer de la sabiduría. Hay muchos autores que han escrito que el destino es el destino; que lo que está escrito, está escrito; que el hombre no puede evitar su destino; etc. Si fuera cierto que el destino de una persona está escrito y decidido desde su nacimiento, surge una pregunta: ¿cuál es el propósito de la vida? ¿Qué propósito tiene la vida si las experiencias y situaciones están predeterminadas y no se puede hacer nada al respecto?

La vida se puede tomar como un viaje entre el nacimiento y su término, entre ambos, está el viaje, el camino. Es muy sencillo, puesto que lo importante es el viaje, no llegar al destino. Se cree que existiría un almacén de deudas de nacimientos anteriores y que hay karma que debe agotarse en la vida presente así como otro que se acumula en el proceso de esta misma vida trasladándose a vidas futuras. Para mí todo el destino es solo aplicable (o karma) si uno imagina que está separado de sí mismo. Dese cuenta de que lo que usted es  no puede nacer ni morir, y una vez partido el temor todos los sufrimientos acaban. La fuente de la luz es realmente sí mismo, en cuanto podamos acceder libremente a nuestro sí mismo, veremos que esta luz está saliendo a la superficie para permear toda nuestra existencia externa. El olvido y conocimiento de sí mismo es lo mismo, la conciencia de las cosas y la inconsciencia de las cosas son dos aspectos de una sola vida, ambos coexisten. Al conocer el mundo olvido el sí mismo, al conocer el sí mismo olvido el mundo. R.Malak

miércoles, 19 de febrero de 2014

19 de Febrero 2014

 

Tras la senda de lo esencial, sin cristales y orgullo, las ideas, como ágiles peces presurosos, nadan en la mente, dando inicio al placer o al sufrimiento. Observo en mi patio las hojas de laurel cuando perfuman el aire en el instante que el viento las mueve.

Si con regularidad observamos la vida cotidiana que se muestra mecánica, vemos qué distinto es  el caminar diseñado con una observación espiritual, que, más pronto que tarde, se transforma en una bendición constante, desplegando de cierta fuerza interna, representado por la auto disciplina. Incluso en la vida común, si no hay una manera disciplinada, los resultados estarán lejos de un resultado adecuado y conveniente. De idéntica forma, esto coincide con los que dicen llevar una vida espiritual; sus resultados mostrarán certeza en la comprensión cuando el trabajo ha sido coherente. 

Desde lo real la confusión del mundo ilusorio contrasta con la aspiración encendida por Sí mismo. Los resultados de la comprensión aparecen directamente desde lo Indescriptible  cuando nos mueve la aspiración por lo real, que es permanente y reiterativa. 

La señal de saber con precisión lo que uno no es por las características, hábitos o costumbres, o cualquier otra descripción, no es una base fiable porque puede describir lo que creemos ser, pero estamos lejos del conocimiento de sí mismo. Lo real de Sí mismo no admite descripción. En resumen, todo lo que pueda ser descrito, todo lo que pueda ser pensado o sentido, todo eso, no Es.

Como símil  puedo apuntar a un volantín o cometa de variados colores movido por el viento, que se eleva en el cielo haciendo piruetas diversas. Así es la identidad, que se despliega sostenida por el hilo de la vida siendo manejada y afectada por condiciones diversas, ¿quién maneja el hilo?, ¿hasta cuándo estará expuesto a los vaivenes del viento? Saber de sí mismo implica comprensión de sí mismo, no tan solo de la identidad. R.Malak.

jueves, 28 de noviembre de 2013

De regreso a casa


Entender la comprensión de lo esencial con una mente condicionada es como entrar en la tienda del que vende carbón y suponer que la ropa saldrá sin una mancha. Generalmente suponemos que vivimos en un mundo material, sin embargo vivimos en un espacio- tiempo, con límites  y fronteras que son exclusivamente mentales e ideológicos.

Algunas tradiciones plantean la teoría de que hay una división de lo esencial entre lo físico y lo espiritual. No existe esa división, no estamos encerrados en una prisión material, solo estamos sumergidos en un sueño en el que hemos olvidado lo real. Debemos recordar, rememorar a Si mismo, comprender la conciencia y su verdadera condición, para iniciar el regreso al hogar.

Seguir separados es lo que genera la infelicidad en el mundo, y es cuando se ha alcanzado alguna conciencia de lo Real que comprendemos la tragedia de la separación, al saber que nunca hemos sido otra cosa que uno con todo, con el universo, con la totalidad, con lo indescriptible. Este no es un saber o una percepción o un sentimiento, más bien es plenitud, dicha, amor, es estar ahíto de Si mismo.

Clarificar o detectar en qué lugar estamos no es complicado, lo podemos certificar averiguando con qué nos identificamos. Dado que el ego se identifica con cualquier cosa, preferentemente escogemos el sufrimiento antes que el éxito porque la carga emocional del primero es más fuerte y satura todo el instrumento de expresión. Observemos cómo estamos vistiéndonos mes a mes, día a día, hora a hora y minuto a minuto, con las imágenes, conclusiones, ideas y sensaciones que recogemos de la memoria. Con todo ello nos reforzamos para tener un sentido de identidad, la cual se alimenta de nuestra historia y del sentido de pertenencia a un grupo, a una ideología, a una creencia. El ego ha cooperado formando un mundo, y al igual que los cuervos juntan cosas que brillan para llevarlas a su nido, luego se complica por lo inhóspito del lugar. 

Al despertar y abrir los ojos para salir del ego se comprende la mente y la ilusión construida. Todo ello, tanto lo positivo como lo negativo de nuestra mirada, indica que aún estamos atrapados en la forma, cuando soy inconsciente hay ego. Por tanto, cuando soy consciente, tanto de mis pensamientos como de mis emociones y acciones, el ego desaparece. Aquí la mente vuelta a su fuente se mueve creativamente, fluye de cambio en cambio, sin apegos, mirando directamente a nuestra naturaleza original, en plenitud, compasión y amor, libre de ego. Consciente de Ser no dividido, caen los muros y se abren los talentos.  R.Malak