sábado, 12 de octubre de 2013

Alimento paradójico


Lo natural es que me asomo como un organismo: cuerpo, mente y emoción, y se muestra el “yo”. Este yo entra en juego cuando la dualidad básica de la observación toma lugar desde un objeto observador hacia otro objeto observado. El primero se transforma en sujeto a través de la manifestación, para la cual, además, se necesita del espacio- tiempo, es decir, el continente para su funcionamiento.

Dicho de otro modo: todo lo que hay es conciencia que se identifica con el cuerpo - mente - emoción; para que ocurra tiene que haber un objeto (sujeto) observador y un objeto observado. El sujeto se recoge en subjetividad y aparece el “yo”, de esta manera la totalidad observa a través del organismo individual. Obviamente, para ser consciente se tiene que ser consciente de algo.

Solo palabras, muchas palabras y esquemas rotos, mil intenciones o solo un lucero, nada queda, no sirve la pesadilla, la comprensión está allí y todo continúa. Cuando te asomes al final de todos los esfuerzos verás que se convierten en nada, es el estado más auténtico, o quizás, mejor dicho, el instante que más se asemeja a lo real; por decir un vocablo diré: “como un estado de la nada”. Obviamente surge la pregunta: Pero, ¿cómo “la nada”? Se exige una respuesta demandando que se muestre de dónde viene todo. Allí es cuando comienza lo paradójico.

La Totalidad no fracturada, conciencia en estado de reposo (Ser), nunca deja de Ser. Se explica la dualidad como una funcionalidad mental en que la Totalidad usa el instrumento, a través del cual funciona, por considerarlo necesario, surgiendo el estado de "Yo Soy". La conciencia se mueve,  sobre la conciencia como continente  se muestran sus contenidos y la observación de su propia manifestación.

Una maravillosa cualidad de la mente es la capacidad de conceptualizar, una cualidad que se muestra individual al centralizarse en alguna de sus múltiples posibilidades, y que en algunos se presenta más desarrollada que en otros. Ella permite inventar distintos mundos que se entrelazan, enredándose en una dualidad absorbente, asfixiante y limitada. Y no importa qué tan brillantemente podamos expresarnos para explicarlo, la fuente innombrada será siempre más exaltada y ahíta de comprensión. En la conciencia continua sin el sentido de la autoría personal, lo que trabaja a través del organismo cuerpo - mente es una mente funcional, desapareciendo la mente pensadora atrapada en la memoria y en los condicionamientos. Esta mente pensadora constituye el sentido de autoría personal, el yo como el autor. Yo y mío solo se refieren al organismo cuerpo - mente - emoción, y la identificación en la comprensión de esto es con la totalidad inmaculada, en que la totalidad se manifiesta cuando cae la identificación con el individuo. Automáticamente queda la identificación con la totalidad inmaculada. Esto continúa como si en la vida no hubiera pasado nada, se conoce como la Gracia, es darse cuenta. La realización se reconoce como dejar caer el yo.

Ya estás “comiendo de mi mesa” en ausencia de dualismo, con una totalidad sin separaciones. En si mismo el universo aparente se manifiesta considerándose a si mismo separado, y ante la comprensión se tiene la ilusión de liberación.  La conciencia impersonal abandona su identificación y realiza su propia y verdadera naturaleza, como un proceso impersonal,  reconociendo la totalidad no fracturada. No es que estés buscando lo Real, sino que la Conciencia, Si mismo,  se está manifestando a través de un organismo cuerpo - mente - emoción, comiendo mi alimento espiritual. R.Malak

lunes, 30 de septiembre de 2013

Aparente locura


Noche de ojos abiertos azotada por el viento, sin vista ni oído. Es más allá de cualquier observación, está siempre presente, la conciencia pura.  Observa sin juicio, cuando se va perfeccionando la observación los pensamientos disminuyen. Todos los contenidos son movimientos de conciencia, considera que es la única realidad y que no hay interrupción entre lo Esencial y el mundo, parece una ilusión pues se presenta como una percepción dual. Mira la proporción de esa observación que está en relación al descenso de pensamientos. La pura observación se detecta tanto en el cuerpo, en la mente como en las emociones, entonces está todo hecho. La pantera de la manifestación, piel cubierta con sutiles perfumes y fuertes deseos, acariciada por recuerdos como "te tengo y te pienso, te recorro y me paseo por tus valles", deja de estar presente, se agazapa el corazón y mi alma se ahíta de Si mismo. Cuando la observación es completa en estos tres pasos, mente cuerpo y emoción, el cuarto paso sucede por sí solo saturando desde corazón al Ser, al centro de si mismo. El Hacer se ha sumergido, no hay más pasos que dar, el suceso emana de si mismo, desde casa has llegado a casa sin haberte movido ni un milímetro. En el  gusto, en el saborear - saborear la respiración, saborear las palabras, saborear el instante - la razón queda supeditada a la intuición. Esta intuición es el mayor estado de conocimiento, un intervalo consciente entre la razón y la intuición, aunque para la razón dual nada puede ser dos cosas a la vez, o sea, una cosa y su opuesto. En la intuición la cara en el espejo es al mismo tiempo nuestro reflejo y el espejo. Ultima expresión: la experiencia intelectual no sustituye la vía directa del corazón, el mundo se muestra como una sombra o reflejo de lo Innombrado, una aparente locura. R.Malak

lunes, 2 de septiembre de 2013

Translúcida


Cuando la mente es traslúcida, deja pasar la realidad esencial indescriptible, ofreciendo la posibilidad de Ver. La comprensión, cual gotas de lluvia luminosa, resbala por la piel de la identidad, penetrándola con todo su aspecto de conciencia esencial y luminosa.

La consciencia es autónoma y completa en sí misma, constantemente ofreciendo alimentar desde el interior con su propia significación. Como causa fundamental de manifestación tiende a la consumación dentro del corazón congelado de la egoidad.

Todos los esfuerzos y logros quedan como polvo en la nada - pues el viaje es más importante que la meta - por la propia cualidad integradora y simultánea, que, detrás de tus ojos, se refleja en la pureza libre e incontaminada, conteniendo universos enteros, soles, montañas, ríos y valles. Todo viene y sale de eso que eres tú mismo. R.Malak. 



miércoles, 21 de agosto de 2013

Los perros de la mente ladran

Cuando miramos a través de la mente, ella muestra coherencia en todo lo que despliega. Se asemeja a un río de dos orillas, una suave y otra cruda. Todo sumergido en el ego resuena a huracán, zumbando entre los dos extremos, de lado a lado, formando apegos. Las gentes, generalmente confundidas en la dualidad mental, obnubiladas por el flujo intermitente, van detrás de la búsqueda del placer y con el obsesivo intento de alejarse del sufrimiento. Las aves al vernos cantan y los perros ladran, saltan y corren, aunque nos abrimos paso como luz azul que rebota en el muro cubierto de enredaderas que confunden. No dejamos de parecer nueces de cáscara dura - por dentro suave alimento - que impide salir la risa sanadora. La mayoría, confundidos en imaginaciones, atrapados por las costumbres, no saben qué abandonar ni qué esperar. Quedarse en la confusión, sin saber quién es nuestro amigo o enemigo, es desalentador. Muchos suponen que la comprensión servirá para solucionar problemas en el mundo cotidiano,  no se tiene idea que los conflictos actuales son productos de la rueda del Hacer, llámese  causas y efectos. Todos ellos, “los aparentes problemas”, están adaptados al impulso provocado por nuestros deseos. Cuando esto se descubre es posible recibir la asesoría a un buen caminar, que vendrá generalmente como producto de haber abandonado la idea de resultado, dado que se ha salido del espacio tiempo y se conoce sin la venda que ha quedado disuelta por la nada… R.Malak



martes, 20 de agosto de 2013

Sé más silencioso que la nada



Soy todo y todo es mí mismo. El mundo aparece real y es solo una ilusión proyectada en la pantalla de la conciencia. El agua no teme al agua, ni el fuego al fuego, de igual modo, no aparece el miedo ante una ilusión creada por mí, pues no soy nada que pueda sentir. Ser no pertenece a los estados de la mente. Ser contiene todos los estados, incluso el más demandante y corriente: el estado egocéntrico, tan habitual que la mayoría supone que es el estado normal de vivir. Lo que soy no tiene forma, ni nombre, nada soy. El apego al nombre y la forma se alimenta de miedo, y dado que soy nada no tengo apego pues la nada no teme a la nada. Aunque todos la teman, la nada toca la nada y se transforma en nada.  La normal experiencia de la libertad, o la transparencia de la propia mente en niveles más profundos, puede parecer comprensión pero es solo autoafirmación y engaño protector del ego, ya que la misión de este ha sido diseñada para proteger el instrumento de expresión. Si desapareces en el silencio, uno ya no es conciencia centralizada, en el mismo sentido en el que un río ya no es cuando se sumerge en el mar. El nombre, la forma, ya no son, pero el agua permanece y se aúna con el océano, siendo Conciencia de Ser en Plenitud. R.Malak



lunes, 5 de agosto de 2013

Ni esto, ni aquello; una expresión interna.

Imagen: Margi Madness

Donde te asomes se muestra lo Esencial, ya sea tanto lo inmanifestado como lo manifiesto. Lo limitado, como aspecto manifiesto, es fácil de entender, el cuestionamiento comienza con esta apreciación de que todo es lo Esencial incluido lo fenoménico. La dificultad radica en que lo Real, Si mismo, uno sin segundo, completo en si mismo, no relacionado con nada sino en sí y por sí, carece de límites. Cualquier descripción, aunque sea la bondad o la luz, al colocarla sobre El, lo cubre, ya que ello no permite descripciones, incluyendo neti-neti (ni esto, ni aquello), aunque como pronunciación interna sea una guía o un punto referencial. Si siguiera agregando descripciones diría que está más allá de todo atributo, distinción o relación y más allá de toda designación.

Como observador se comprende lo observado que se evidencia en la relación sujeto – objeto. La mente, con el despliegue de ideas, aumenta las opciones de confundirnos en la manifestación, conduciendo al sufrimiento. Las ideas y experiencias no clarificadas provocan huellas en la memoria dejando impresiones que en su mayor parte permanecen dormidas. Una vez en lo profundo, como burbujas, vuelven a ser removidas y se despliegan manifestándose como una confusión en la pantalla consciente. Al librarnos de ellas por comprensión, cae el velo de la ignorancia y se desvanecen todas las angustias acumuladas.
La conciencia actúa como un solvente universal cuando, sin la confusión ideológica (mental), corroe todo recipiente cristalizado, consumiendo todos los obstáculos. Su expresión de amor pleno impregna la humanidad.

Todo es lo Esencial, podemos reconocer en los árboles, montañas, mar océano, ríos, viento, animales y plantas a lo Divino. En cambio la mente, que es la constructora de diferencias, oculta la naturaleza real de Ser creando la apariencia ilusoria de los múltiples elementos. Si se descarta esa ilusión se permanece en paz íntegra. R.Malak

(Texto escrito por R.Malak a petición de Maria Luisa para ampliar el tema de la realización y los realizados ).

domingo, 2 de junio de 2013

Palabras e imágenes

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¿Por qué disculparse? nada está hecho, lo que viene se va. La ola de recuerdos está llena de espuma falsa. Al volcarse desde si mismo se conoce el modo que otros que han experimentado por sí mismos y en sí mismos, enseñando sin proponérselo, expandiendo el perfume de paz y silencio.
Las dicotomías acerca de energía y materia, creador y creación, o de esto y aquello, están presentes; cada uno ve lo que parece, pocos entienden lo que es. Con el acceso a la tecnología, ahora la palabra se reemplaza por la imagen, con una fuerza intensa y emocional que atosiga la mente.
Muchas palabras y esquemas rotos, mil intenciones o solo un lucero, sin embargo nada queda, no sirve la pesadilla. El cielo esta allí y todo continúa; la comprensión no es cuestión de conocimiento, sabiduría, metafísica o religión. Las incontables ramas que proliferan en pensamientos, palabras y acciones, actitudes, tendencias e impulsos, tienen sus raíces en maneras extrañas de pensar. Las atracciones de una vida superficial y fácil se presentan vacías.
Si hay confusión no sirve explicar lo que para mí es claro. Así como un arrollo que baja de la montaña brilla cuando el sol se refleja en él, de igual modo emana lo esencial sin detenerse. Actualmente, tras la búsqueda de sensaciones, proclaman que han paseado por el espacio sin encontrar lo Esencial en ninguna parte; como si su misma presencia no fuera testimonio de su existencia.
Aunque atrapados en la respuesta fácil, no tiene mucho sentido pensar que esta se encuentra en una actitud en la vida o en una forma de estar en ella, pues todas las cosas y los entes manifestados están integrados en un todo verdadero, en su totalidad.
Ahora, si la atención se presenta inestable o está vuelta hacia la manifestación dual se debe, principalmente, a que es filtrada por los sentidos, que quedan apegados a la diversidad, brotando de la conciencia cuando se muestra a través de la mente. R.Malak