martes, 24 de junio de 2014

Ahora sin esfuerzo




Hay un sendero a lo real, mas no hay manera de indicar la forma de recorrerlo. Carece de bifurcaciones, es directo y sin atajos. ¿Cuál es el sendero y cómo caminar por él?

Las indicaciones que han dado los maestros de todas partes, para la práctica y su estudio, generalmente están ofrecidas para ordenar la atención de los distraídos. Y, los serios, ¿dónde van a encontrar indicaciones adecuadas?

Saben que se señala que lo real no es algo, por eso pueden creer que hay que buscar la nada, y con ello se encuentran con el problema acentuado, ya que si encuentran algo, no puede ser nada. Si buscan en si mismos, nada objetivo les dará certeza, por tanto se preguntarán, ¿entonces no hay necesidad de buscar?    

No buscar es reposar en paz. En la conciencia está la observación, y en el yo está el juicio. No buscar es quedar vacío, siendo al mismo tiempo uno mismo e infinito. Ante la mente está toda la manifestación, compleja y variada. El intelecto procura construir ideas de las funciones que se arman y desarman, en una tarea inmensa. Para algunos todo consistiría en ordenar la mente, por lo que aquí aparece la pregunta obvia: ¿con qué mente se ordena la mente?

Mira, las cosas son, por tanto mantente tranquilo. Haz tu trabajo en el mundo, y no te apoyes en ese trabajo para la realización. Mantén silencio en tu mente y el corazón se mostrará tranquilo. Cuando hay acción sin buscar con ella la realización del yo, no hay involucramiento emocional.

Ahora, tu mente, como un espejo, refleja todo sin ser afectada. Entiende que el silencio no es ausencia de ruidos o de sonidos, el ruido no estorba al silencio, lo estorboso es la cantidad de conceptos y el lenguajear de la mente cuando no se detiene.
Muestra que Soy el ahora, sin esfuerzo. R.Malak.


martes, 10 de junio de 2014

Palabras, más palabras



Las palabras, como medio de expresión de una comprensión de la realidad, tienen una utilidad muy limitada. Hay varios ejemplos de lo que se pretende hacer con ellas en este sentido. Poner fin al sufrimiento es una de las intenciones, mostrar cómo se viven situaciones limitadas es otra, o pretender develar la felicidad como si fuera la responsabilidad más importante, así como buscar solución a los conflictos mirando al pasado o al futuro, o resolviendo la cuestión de quién soy yo. Esta última se transforma en un entendimiento intelectual que presenta nuevos conceptos. Otra pretensión en el uso de las palabras es ponerle límite a las situaciones que nos han llevado al desastre que observamos. Se buscan medios lingüísticos con mucho afán para tratar de trasmitir lo inefable.

Sin embargo  la vida se presenta muy simple cuando abandonamos esa absurda búsqueda o los deseos de llegar a un sitio, o conseguir algo, alguna una cosa. De pronto nos damos cuenta que estamos en una celda construida por la mente, y el principal objetivo es salir de allí. Una de la razones de esta prisión mental es que le ponemos  límite a todo. Caen las barreras cuando aceptamos la plenitud que todo lo abarca, la presencia que está en todo y que lo es todo, un existir único, inefable, pleno, que no somos dos. De pronto aprendemos sin necesidad de un profesor, con un lenguaje no ligado a una creencia que es más comprensible. No es preciso eliminar a este yo, más bien aparece como un “domesticar el yo” que permanentemente quiere salir de si mismo como ego separado e independiente, autovalente.

Puedes estar caminando o sentado, puedes estar moviéndote o tranquilo, la cuestión es:  examina a ese yo ego, reflejo o imagen de lo que crees ser. Nuestras ideas consideradas elevadas son finalmente contrarrestadas por ideas transformadas en acciones de cualquier naturaleza, ya sea noble o innoble. En la verdad, por ejemplo, la suposición de que uno ayuda a los demás es transformada por la comprensión de que no hay ningún otro.  O se ve que no es posible describir la verdad porque al hacerlo uno la niega, debido a que no puede ser contenida en palabras. 

La verdad solo puede ser expresada por la negación de lo falso en acción. Para esto debe ver lo falso como falso y rechazarlo. Cada situación es reconsiderada de modo distinto, por ejemplo los deseos  impulsan a los logros y la búsqueda de satisfacción, y por otro lado las aspiraciones apuntan a lo que eres. De pronto la comprensión de lo que no eres es reiterativa como la ola que golpea contra la roca, así la mente destroza los vocablos que se estrellan contra el presente, la luz se presenta y se desenvuelve. No necesito cambiar para expresar lo que soy, lo que Soy es presencia,  todo es posible aquí y ahora. La identidad atrapada en un marco mortal es solo una ilusión. R.Malak.


miércoles, 23 de abril de 2014

Ante el mundo demandante


Lo real es nuestra Esencia, la realidad no aparece ni desaparece. La mirada se obnubila cuando se efectúa a través de nuestros pensamientos y a través del constructo formado por nuestro ego. El pensamiento inventa realidades parciales y fragmentarias que están ajenas a lo que se ve.

Al mirar un árbol, una flor, una planta, esta mirada puede ser confusa o clara. Si es clara podemos detectar la conciencia esencial que descansa en ellos, que se asoma en quietud; la mirada a la naturaleza sin obstrucciones enseña la quietud. El árbol y las plantas en general transmiten su quietud; hay quietud y conexión a un nivel profundo, podemos sentirnos unidos a cualquier cosa que percibamos en y a través de esta quietud. Sentir la unidad en uno mismo con todas las cosas es verdadero amor. El silencio es co-ayudante, pero no es necesario para hallar la quietud. Aunque haya ruido, podemos sintonizarnos a la quietud subyacente; el espacio en el que surgen el ruido y el silencio es pura conciencia.

La observación sin juicio persiste a través de los estados de vigilia, de sueño y de sueño profundo. Como testigos estamos completamente presentes en cualquier estado de la mente, incluyendo el estado de sueño profundo en el que no está presente la mente acumulativa.

No es mi intención inducirlos a estado diferentes, ni alterados, no es nuestro modo. Tampoco pretendo apuntar a estados no normales, sino que, por el contrario, voy a indicar lo que ya está sucediendo, de manera natural, en el estado mental en el que se encuentran ahora mismo.

Hay que darse cuenta de que la conciencia es el trasfondo de las percepciones sensoriales, de la actividad mental; siendo consciente de la conciencia surge la quietud interna. Los ruidos molestos puede ser tan útiles como el silencio, solo hay que abandonar la resistencia al ruido y dejar que sea tal como es; esa aceptación muestra el espacio de paz íntimo que es quietud. Observemos y reconozcamos la función de la mente y encontraremos que los pensamientos y sentimientos, las palabras y acciones, se alinearán por sí solos en la dirección de la voluntad, comenzando desde donde uno es, aquí y ahora. No podemos salir de aquí y ahora, por tanto la invitación es a ser consciente de uno mismo aquí y ahora.

Intenta estar abierto sin límites, no pongas resistencia ante lo que esté aconteciendo, a pesar de que sientas que hay un bombardeo viniendo de todas partes, requiriendo el concurso de la atención. El mundo pide, exige, más aún, el mundo requiere que te involucres en los movimientos cotidianos. Y ante esta situación es probable que te sientas impulsado a rechazar cualquier atracción hacia el mundo. El ego se fortalece tanto con la crítica como con el impulso a proteger la independencia, diciendo: sé natural, sé auto-valente, sé reactivo; y también aparece la alternativa de rechazar: no hagas eso, no intentes dejarte llevar. Incluso, la resistencia es más de lo mismo, solo un reflejo, un espejo del comportamiento, de lo que está sucediendo. Protegerse es más de lo mismo. Podemos preguntarnos: ¿realmente tenemos la capacidad de percibir esos estados de la mente que impiden ver los requerimientos esenciales de la conciencia?


En el pensamiento estamos inquietos, angustiados, hasta que al situarnos en el Si mismo que observa, imperceptiblemente, toda la realidad se transforma, aparece la serenidad, la comprensión, el equilibrio. Si alguien busca la paz, su expresión ya es expresión del amor en situaciones exteriores y al hacer que su observación sea desde Si mismo y no a través de la mente - que funciona a niveles subconscientes porque ha cristalizado los comportamientos - se empieza a expandir un sentimiento de unidad. No es que se esté sin pensamiento, solo que el pensamiento se mueve tan lentamente que la esencia del Ser lo trasciende en el instante, sin que se lo proponga. La observación sin juicio es la expresión de la conciencia sin el velo de la mente, y la funcionalidad de la mente es la que está diseñada para elaborar juicios. R.Malak

lunes, 14 de abril de 2014

¿Quien?


¿Quién observa la mente en el mar de conciencia? Cuando sopla el viento, suavemente con gran ingenuidad, muchos buscan afuera  para salir de la rutina, ya sea por impulso o por escapar de la prisión de la identidad. 
El juicio atrapado en los condicionamientos, como un almacén, se está rellenando constantemente con deseos y temores nuevos, ¿acaso puede dejar de acumular? Si comprendemos la causa raíz de los temores el karma se disolverá como un sueño. Todos los sufrimientos los construye la persona y está dentro del poder de la persona ponerles fin.
Lo Esencial ayuda poniendo a la persona frente a los resultados de sus acciones provocando que el equilibrio sea restaurado, es la mano curativa. Si la experiencia es pura no hay responsabilidad, si es pura no construye lazos; la experiencia atrapada por el deseo y el temor construye redes dando forma a las circunstancias. Todo nace y todo muere en el anfiteatro de la consciencia. Cuando nos consideramos atrapados por la ley de causalidad significa que sentimos que a cada causa le sobreviene un efecto, y que por cada pena o dolor aparece el sufrimiento que compensa como fruto de la lección. 
Lo cierto es que cada cosa tiene innumerables causas y es por eso que el mundo es como es. Toda causa tiene sus ramificaciones que cubren el mundo. Un almacén de energías no gastadas, de deseos no cumplidos y de temores no comprendidos. La mente se muestra como olas en el océano infinito de la Conciencia y no tiene sentido intentar deshacerse de la mente, ella se disuelve cuando observas desde donde nace. R.Malak

jueves, 27 de marzo de 2014

27 de Marzo 2014 - Libre albedrío (2)

 “Las aves celestiales cantan y llenan el espacio mientras disfrutamos de la vida plena, ya sea en este lugar o en otro que no tiene tiempo, excepto el que se da con el amor intenso. No tengo otra labor de dar gloria a la gloria, no siembro otra semilla ante el espacio abierto de las estrellas, hubo y habrá miles y millones de entes, ellos beben de las fuentes eternas. Todo momento tiene su hora, los amantes se juntan también, resuenan los sones de su interior, tras un fondo profundo de comprensión”

El libre albedrío o libre elección es la creencia de aquellas doctrinas filosóficas y religiosas  que sostienen que las personas tienen la facultad de poder de elegir y tomar sus propias decisiones. Para seguir con la reflexión del día de ayer, dos preguntas: ¿Nuestro destino está fijado de antemano?, ¿somos dueños de nuestro destino? Si está fijado de antemano implicaría que una vez que se produjeron causas luego aparecieron las consecuencias, y la segunda apuntaría a si somos o no capaces de tomar decisiones.

Algunas corrientes orientales insinúan que como personas estamos expuestos a las decisiones de los dioses, eso es definitivamente determinismo, y como la cuestión no está muy clara otros se inclinan con una opción compartida, o sea, el ejercicio de la voluntad es adecuado a los cánones establecidos, si usamos la inteligencia con criterio y nos mantenemos alerta tendremos la opción de escoger, entregándonos un cierto nivel de libertad.

La aparente libertad que se menciona no es total, no se pueden hacer cosas fuera de las leyes naturales. Cada persona viene con una mochila de posibilidades desde el nacimiento, posibilidades que terminan si potencialmente no son expresadas. Los aspectos de esta potencialidad se reducen a actos, de acuerdo con una voluntad en parte consciente y en parte inconsciente que busca realizar. De ese modo podemos decir que algunas personas vienen al mundo a cumplir ciertos fines o propósitos determinados a sí mismo, siendo el nacimiento la oportunidad para cumplirse.

Ahora, la libertad real no está descrita para las personas porque para ser libres de este espacio consciente nuestro mirar debe estar desde lo real, dado que lo establecido en el pasado - como ya escrito - decide por el futuro del personaje, y este está atrapado entre lo que ha sucedido y lo que debe suceder, podemos llamarlo destino o karma, pero no es libertad. Las personas no pueden haber nacido de otro modo que como han nacido, ni han poseído otras posibilidades que las que les ha entregado la herencia genética naturalmente por el nacimiento y no pueden realizar ambiciones para las cuales no tiene los medios ni los modos de ejecutarlas, o sea, solo responden a sus cualidades y potencialidades. 

La mayoría de las posiciones que conocemos son fragmentarias, lo recomendado sería entender la Conciencia y su relación en este proceso, la Conciencia y su umbral de comprensión no se manifiesta a través de nosotros, sino que somos Conciencia. El umbral de comprensión de la conciencia es la que establece el precedente de si somos víctimas o estamos condicionados y programados por las circunstancias, o nos movemos como presenciadores de los movimientos de la conciencia como luz, o si lo quieres, como legítimos hijos de la Luz, siendo Luz en conciencia y comprensión. R.Malak.

miércoles, 26 de marzo de 2014

26 de Marzo 2014 - Libre albedrío (1)

La mente es una función de la conciencia que está diseñada para manejar los pares opuestos, la naturaleza la preparó para que estuviera regida por la aplicación llamada causalidad, por tanto, en ese aspecto es claro que no somos libres. Esto define una ley que es conocida como el Hacer o karma. Las expresiones que llamamos destino serían por tanto todas las escrituras del pasado quedando establecidas como orden para ser cumplidas por el Hacer. La aparente libertad o libre albedrío es el mismo condicionamiento expresado en el presente, aunque la relación tiempo este implícito, lo cierto es que son uno solo y lo mismo, el Hacer ya escrito o el Hacer en ejecución.
                                                               
La pregunta que podríamos presentar es: ¿qué tan libres somos? ¿Podemos elaborar, construir y re- escribir de nuevo nuestra historia si es que no nos agrada la que estamos viviendo? Al ejercitar el libre albedrío en el pasado, o mejor dicho, al reescribir nuestro futuro, trajimos al ahora lo que se llama “destino resultante”. Por tanto, al ejercitar el libre albedrío en el presente, podríamos construir y reconstruir nuestra historia, pero atención, es la misma historia de la identidad que estamos representando, la misma historia del personaje actual.

En la ética o la moral tiende a establecerse que las personas son responsables de sus propias acciones, y por ende, de sus consecuencias. La psicología y la fisiología establecen que se pueden controlar algunas de las acciones del cuerpo y de la mente, obviamente de las que se es consciente, no de las que quedan desconocidas.

Una gran mayoría de personas supone que somos libres, supone que lo que escogen, las decisiones que toman y las acciones que ejecutan son decisiones individuales, y piensan que en cada momento pueden enmendar rumbos. Por lo que hemos vivido sabemos que esta aparente libertad está sujeta a la necesidad que es demandante. El modo como hacemos las cosas no cambia tan solo al quererlo, incluso a pesar de todas las reflexiones que podamos hacer. Desconocemos qué somos y que como personas estamos atrapados en un cuerpo con un juego de genes demandantes, con un carácter heredado y con una educación y cultura implantadas al principio de nuestra vida. Solo allí nos damos cuenta del proceso y podemos comprender esta ilusión.

A veces acontece que las personas son desafortunadas y se topan con un juego de circunstancias que la mayoría llama mal destino, desconociendo que es el resultado de causas, en su mayor parte, accidentales, y por lo tanto pueden estar entretejidas de una manera muy suelta. Existe siempre la gran tentación de pensar de una manera condicionada y suponer que las cosas son como uno las ve, pero un número enorme de cosas se hacen automáticamente sin que seamos conscientes de ello. La sumisión a lo Esencial significa abandonar todos los pensamientos y concentrar la mente en Ello. Si las acciones de la mente, del lenguaje y del cuerpo se sumergen en lo Divino, todo el fardo de nuestra vida estará en manos de Sí mismo. R.Malak


martes, 25 de marzo de 2014

25 de Marzo 2014 - Estabilidad


Un día estar en el mundo parece hermoso y al siguiente todo está complicado y en conflictos. Es obvio que el mundo no ha cambiado tan rápido en 24 horas, es la estructura construida por la mente la que logra esas variantes; las personas y su alrededor no cambian tan violentamente, los cambios están en el modo como la mente construye la observación de la vida. 

Los objetos, las sensaciones, los pensamientos, son concepciones mentales. La mente aparece después que se reconoce el pensamiento yo, o el ego, más específicamente. Las diferentes clasificaciones acerca de la identidad, como ego, mente, alma, yo funcional, etc., son solo palabras para expresar el ropaje con el que la conciencia se ha centralizado. La conciencia es lo único real y ella alimenta a los distintos reflejos que se diferencian en el mundo de los fenómenos.

Es ocasión aquí reconocer que hemos construido, o nos han construido, ciertas características que hacen que nuestro ego, ocasionalmente, se exprese de modo negativo. No apunto al lado moral sino más bien a lo que impide conocer, o mejor dicho reconocer, la Conciencia de Ser. Estos modos negativos se pueden llamar: falsos juicios, vanidad, orgullo, diferenciación exagerada, racismo etc. Nos aíslan de la expresión de la conciencia e impiden que si mismo se auto revele. No existe diferencia entre la no dualidad y la dualidad, ambas son expresiones de lo Real. 

La dualidad está incluida en la No dualidad, aparentan ser diferentes por el modo de usar la atención. Por ejemplo si una persona vive la vida moviéndose en el tiempo espacio, atrapado en el pasado o complicado con el futuro, bien podría revertir sus conflictos al vivir desde el presente activo, que no es una experiencia sino una vivencia de la que nadie puede adueñarse. Uno puede dar cuenta del ahora pero no certificarlo, porque si lo acumula pasa a ser una experiencia y lo almacena en la memoria, o sea, no hay nadie que pueda conocer el presente activo, solo vivir. Vivir desde lo real es vivir desde aquí y ahora como el único modo real en que se puede vivir.

Un paso fundamental para esta compresión consiste en conocer la naturaleza de la mente. No se trata de separarme del cuerpo o de la imagen que me he formado y de las cualidades y potencialidades que he descubierto con mi mente. No somos libres para dividirnos, por un lado Si mismo y por este otro lado el cuerpo, la mente y las emociones, eso no es posible.

Vivir en el presente activo equivale a prestar toda la atención al momento, reconocer las apetencias, las debilidades, los conflictos, los apegos, las faltas de criterio, los puntos fuertes y los puntos débiles, y solo desde allí, cuando hemos identificado lo ajeno, es cuando aparece una inteligencia mucho mayor que la inteligencia que hemos usado hasta ahora por medio de la mente. Esta aplicación aparece desde lo cotidiano, no se requiere hacer nada especial o misterioso como meditación o ejercicios esotéricos. Cuando vivimos el momento presente, no como un medio para cumplir un fin, sino dejando de proyectar este momento presente a un futuro y de apegarnos al pasado condicionante, allí se cumple eso: reconoces lo que no eres y aparece lo que Eres, si mismo. R.Malak