domingo, 2 de junio de 2013

Palabras e imágenes

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¿Por qué disculparse? nada está hecho, lo que viene se va. La ola de recuerdos está llena de espuma falsa. Al volcarse desde si mismo se conoce el modo que otros que han experimentado por sí mismos y en sí mismos, enseñando sin proponérselo, expandiendo el perfume de paz y silencio.
Las dicotomías acerca de energía y materia, creador y creación, o de esto y aquello, están presentes; cada uno ve lo que parece, pocos entienden lo que es. Con el acceso a la tecnología, ahora la palabra se reemplaza por la imagen, con una fuerza intensa y emocional que atosiga la mente.
Muchas palabras y esquemas rotos, mil intenciones o solo un lucero, sin embargo nada queda, no sirve la pesadilla. El cielo esta allí y todo continúa; la comprensión no es cuestión de conocimiento, sabiduría, metafísica o religión. Las incontables ramas que proliferan en pensamientos, palabras y acciones, actitudes, tendencias e impulsos, tienen sus raíces en maneras extrañas de pensar. Las atracciones de una vida superficial y fácil se presentan vacías.
Si hay confusión no sirve explicar lo que para mí es claro. Así como un arrollo que baja de la montaña brilla cuando el sol se refleja en él, de igual modo emana lo esencial sin detenerse. Actualmente, tras la búsqueda de sensaciones, proclaman que han paseado por el espacio sin encontrar lo Esencial en ninguna parte; como si su misma presencia no fuera testimonio de su existencia.
Aunque atrapados en la respuesta fácil, no tiene mucho sentido pensar que esta se encuentra en una actitud en la vida o en una forma de estar en ella, pues todas las cosas y los entes manifestados están integrados en un todo verdadero, en su totalidad.
Ahora, si la atención se presenta inestable o está vuelta hacia la manifestación dual se debe, principalmente, a que es filtrada por los sentidos, que quedan apegados a la diversidad, brotando de la conciencia cuando se muestra a través de la mente. R.Malak

jueves, 23 de mayo de 2013

Ser Existiendo

Cuando amanece cada día nadie se pregunta: ¿Quién soy? Nos despertamos y recogemos, a través de la memoria, los recuerdos y los proyectos almacenados. Nos damos cuenta por medio de la funcionalidad de la conciencia - la que denominamos mente - de esta estructura egoica que se mueve y despierta, y que es llamada por cada uno “Yo”. La clasificamos como persona que hace construcciones con la ayuda de todos los sentidos y de todas las sensaciones, que ejecuta los proyectos, planifica o posterga, y que despliega todas las atribuciones de la identidad.

Una gran mayoría ignora que lo natural de cada uno es Esencia pura, la cual no es detectada debido a que está envuelta por pensamientos, por ideas, sensaciones, sentimientos y emociones, las cuales, como si fuera un cocktail, se entremezclan confundiendo y enturbiando la mirada original.

Muchos dicen que el yo es una ilusión, que se vive en esta fantasía aislado tanto de Si mismo como de su entorno, y que este “yo” supone que tiene poder de desición y ejercicio de libre voluntad. Para ellos este “yo” es una construcción ilusoria que aísla al sujeto de su entorno, provocándole, gran parte del tiempo, más sufrimiento que placer. Atrapado en esta identidad, equivocadamente la llama Si mismo, cuando lo cierto es que es un ego construido por apegos y estructuras implantadas desde la niñez. La confusión consiste en suponer que sus percepciones le pertenecen o que son expresiones de su comprensión. Ignora que se expresa como conciencia manifestada o centralizada, la cual, como si fuera un contenido en un tablero de juego, se mueve en la conciencia que actúa como un anfiteatro o continente y que la ilusión ha puesto a disposición de los contenidos para mostrarse como tiempo-espacio.

No digo propiamente que este mundo como lo vemos no exista, sino que más bien no es como suponemos, más bien es todo un espejismo ideológico, el cual existe pero no es real, es impermanente, es fruto de la actividad egoica, es una expresión del yo centrado que se mueve para proteger al instrumento de manifestación.

Como trasfondo de la ilusión está lo Esencial, que es pura comprensión expresándose detrás de todo acto de conciencia, o mejor dicho, como impulsos que animan al universo entero. Así, la conciencia se presenta como energía en su manifestación tiempo-espacio.

Cuando nos reconocemos desde la conciencia, ajenos a las ideologías, libres de pensamientos, lo que se muestra es como puro silencio, no como un producto o contenido silencioso, sino un trasfondo de silencio. Un sagrado silencio que se reconoce como Sí mismo, natural, propio, familiar, lleno de bienaventuranza o felicidad, que nos pertenece a todos y a cada uno, nos sigue como la respiración, sin tener que hacer absolutamente nada. Es Ser manifestado, Ser existiendo. R.Malak



domingo, 19 de mayo de 2013

Felicidad es Conciencia en Movimiento

En toda entidad viviente existe el anhelo por la felicidad; se busca sin saber cómo encontrarla. Muchos creen que podría estar en el bienestar material, otros suponen que es un producto mental que estuvo en nosotros o estará en algún momento en el futuro. Hay quienes piensan que mientras se cumplan las rutinas de comportamiento que fueron implantadas subliminalmente en el mar de nuestra interioridad, se logrará esa anhelada felicidad. Eso deja a la felicidad como un producto de la mente, como algo que me pasa o como el resultado de lo que haga o deje de hacer, y es por eso que la busco.

Algunos buscadores espirituales han supuesto que en la realización se encuentra la felicidad, por tanto se cubren con actitudes que aparentan espiritualidad. Algunos creen que realizarse es como tener el cielo en las manos, con la felicidad a su disposición y que cada expresión que nazca de ellos es luz y felicidad. Así entran a creer que los supuestos realizados poseen dones especiales que los hacen diferentes a los demás. Lo cierto es que la felicidad es nuestra naturaleza esencial, que aparece ante nuestra comprensión cuando las obstrucciones y los juicios demandantes y obsesivos se disuelven, y, reiterando, en cuanto se comprende qué es la realización, queda la certeza de que no hay nadie ni nada que se ilumine repentinamente, pues siempre fue y hemos sido luz y plenitud que ilumina. Saber esta cuestión implica conocer que hemos sido los creadores o las víctimas de esas semillas implantadas, y al instante se revela nuestra auténtica naturaleza mostrando la felicidad que es el otro nombre para la conciencia en movimiento.

Todos los entes vivientes tienen el derecho de ver y saber de lo indescriptible, que se muestra como una expresión de la felicidad, de cara a la Realidad, mientras esta felicidad envolvente se asoma como trasfondo. Se evidencia como una condición subyacente y permanente cuando se descubre que no hay otro sí mismo que sí mismo ahora y sin pensamientos, sucediendo una liberación de la ilusión. R.Malak

viernes, 15 de marzo de 2013

Hacer el corazón más liviano


Tenemos que utilizar el aspecto de la conciencia esencial que nos permite hacernos conscientes de nosotros mismos, es decir, de aquella realidad de la cual, como individuos, formamos parte. Para estar totalmente abiertos a lo desconocido, para hacer el corazón más liviano, hay que dirigir la mirada a lo Divino. Nosotros queremos, generamos y somos a cada instante, todas las cosas en la unidad de la conciencia, movidos en el nivel de nuestro Ser, donde todo fluye en libertad, donde cada pensamiento y percepción nace y se despliega, donde el sentido de sí mismo es uno con el presente activo. (Resplandor No-dual 7.20)

sábado, 9 de marzo de 2013

Un regalo…





Parece una actitud en la vida, quizás un modo de moverse que provoca al que lo practica el observar sin juicio desde su centro. Este no está en ninguna parte y se expresa en todas, por eso no se puede hablar de más allá o más acá, lo profundo o lo superficial.
Esta manera de vivir la han experimentado desde siempre los maestros mencionándolo de distintos modos, y han indicado cómo hacerlo, se despliega desde sí mismo como silencio que estabiliza el correr de la mente. Qué fácil es entregar un regalo, no es polvo de estrellas ni rocío de la mañana, no es aroma del campo, tampoco está envuelto en papel de celofán. Abre tus manos y recíbelo, es algo que te cubrirá de luz, del buen olor de lo santo, recibe del aire lo oculto, el alimento de vida que está más allá del pensar, del querer ser feliz; está al emanar amor y ni siquiera depende de ti intentar hacerlo. La cualidad de Ser es como un océano, no dividida en partículas como cuerpo-mente, es mar infinito que mueve el universo. Retira de tu lenguaje la dualidad, las palabras "esto y aquello" y se mostrará la plenitud bella y perfecta. R.Malak


jueves, 7 de marzo de 2013

Inmenso Secreto



Hablando de eso…
Soy observación, no soy exclusivamente el cuerpo, ni siquiera la bodega de pensamientos que manipula la mente. Ante esto se abren los ojos a la comprensión, los deseos quedan rezagados. Lo mismo que el hielo se convierte en agua, el agua en vapor, el vapor se disuelve en el aire, así desaparecen los deseos en el espacio del corazón disolviendo la egoidad. Mi cualidad de Ser es la misma cualidad de Ser de todo lo que existe, puro amor que se desborda en plena observación, que va más allá de toda existencia y no existencia. Bajo este accionar todo se ve bello y perfecto, la capacidad de amar es tan extraordinaria y simple que se mantiene en silencio cuando es cubierta por la obsesión absurda de pedir ser amado. Que inmenso secreto. R.Malak

lunes, 4 de marzo de 2013

Clama mi Ser



Clama mi Ser desde donde sopla el viento de manera suave y con gran ingenuidad. La búsqueda se da por impulso natural. Deslizando la mirada sobre el rocío de la mañana el viento envía el perfume de las flores, mientras que apegados a los sueños muchos se consuelan en la pena.
El tono y el color pertenecen a la vida, cada cual se va moviendo con su nota escribiendo como puede. La vida pertenece a si mismo, nada es ignorado ni pasado por alto. Mientras se mire con el corazón el tiempo no tendrá lugar ni existirá espacio donde colocar la angustia que se alimenta de la ilusión. La tensión la aporta el reloj despertador de manillas ubicado en una pared contigua, marca las horas y los días, acumulando años, situaciones y vivencias ¿Hay opciones para ver en forma diferente? Solo es preciso saber que el que mira es la referencia. R.Malak