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viernes, 25 de julio de 2014

Mota de polvo

“Buscar causas es pasatiempo de la mente, no hay dualidad de causa y efecto. Lo Esencial es su propia causa, contiene todo y todo lo hace posible. En la conciencia puede tener todas las causas, si así lo quieres, y en lo cotidiano otro puede alegrarse con una sola de ellas, llamándola voluntad Divina. Sin embargo, la causa raíz es la sensación de Ser.

El cielo palpita por ver lo indescriptible, solo hay un sí mismo, la realidad. Cuando acontece con su verdad, como inmutable es entendido. Todo lo nuevo cubre eternidad, soy el presenciador de lo sentido. En su centro es oscurecido como realizador de la claridad, y las cosas ocurren con gentileza. Dentro de sí hay un núcleo de reposo, nada se construye sin su naturaleza. Es impersonalmente famoso, indescriptible punto de pureza, ser siendo nada, todo poderoso”. R.Malak


Las personas viven su vida con limitaciones, sumergidos en las ilusiones del mundo. En su eterno movimiento, la conciencia se centraliza y expresa límites como mente del individuo. Esto es el ego, el cual construye la base del mundo mental que se crea en torno a esa centralización. Así, ego y mundo funcionan juntos en la manifestación, limitando el poder, y reflejándose como falta de libertad en la vida de las personas. 

Ocasionalmente, las expresiones religiosas dicen que el hombre vive entre dos energías: la material y la espiritual. Dicho de otra manera, de un modo químico y uno alquímico. La energía química vendría del comer, del dormir y de las impresiones de nuestra vida cotidiana, y la alquimia sería manifestación pura de la esencia. Este modo diferenciado de especificar puede parecer coherente, pero lo cierto es que en la observación sin juicio no existe diferencia. Esta no diferenciación se evidencia también a través de la meditación, o -para los más devocionales- a través de la oración, las que, como instrumentos de conexión, permiten testificar la pureza de la conciencia, descorriendo el velo que cubría la cara de la realidad.  

Sólo en los cuerpos y mentes existen diferencias aparentes, pero Sí mismo es idéntico para todos, no separado, indiferenciado. No es propiedad privada, es uno entre la diversidad, constante entre las formas que vienen y se van; es la consciencia pura. El conocimiento de Sí mismo no es una acción en sí, no puede alcanzase por medio del hacer, sino que es un conocimiento directo e intuitivo. No puedes alcanzarte a ti mismo si no es conociéndote. R.Malak.

lunes, 21 de julio de 2014

Legión

“El ego es legión, luchando entre sí por el uso de mi atención, múltiples tendencias de la mente que están sin paz de pensamientos y de sentimientos. Abriendo paquetes de recuerdos e impulsos que dicen "yo soy", tiendo a identificarme.
Me asomo libre si me percato del error, porque la fuente de conciencia no puede ser un objeto. Conocer la fuente es ser la fuente.
Como presenciador puro soy inmutable, inagotable. En cambio, como persona, se muestra un reflejo de contradictorias formas y hábitos atrapado en el tiempoespacio. Aun así, cuando tengo hambre, como; cuando tengo sed, bebo. El ánimo es sostenido.

Mientras la respiración se mantenga, el cuerpo vivirá, y cuando dé el último suspiro, morirá el cuerpo. En cambio la vida no se detiene, extendiéndose ante mí. ¿Qué podría ser más hermoso?". R.Malak


Sí mismo es tanto el mundo conocido como lo no conocido. Lo no conocido da nacimiento a lo conocido, pero permanece no conocido. La fuente de toda vida y de todo conocimiento es Sí mismo, trascendente, inexplicable, indefinible, inentendible, indescriptible, todo paz y todo dicha. Lo conocido es infinito, lo no conocido es multiplicidad de  infinitos.

No hay diferencia entre Si mismo y la plenitud o felicidad. Lo esencial es perfección y  paz, una misma cosa. Plantear que la meta es buscar la perfección es un error. Cuanto más se aproxima uno a Sí mismo, más  certifica la felicidad. La naturaleza de la verdad es la dicha.

Algunos creen que las personas pueden realizarse, algo así como tener ya el cielo en las manos, con la felicidad a su disposición, y que cada expresión que nazca de ellas será solo luz y felicidad. Se cree que estas personas poseen dones especiales, que los hacen diferentes a los demás. Lo cierto es que la realización y la compresión, cuando sobreviene, presenta la certeza de que no hay nadie ni nada que se iluminen. La realización es, ya está, no puede ser poseída, ni ganada como un don. R.Malak