Mostrando entradas con la etiqueta Armonía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Armonía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de septiembre de 2014

EXPLICACIONES

Hay tendencia a cosificar la realidad,
con duros vocablos intento abofetear con sinceridad.
No discuto, por bondad, pues sería como jugar con el sol del mediodía.
Mi caminar está en el  hacer
y en el trozar las porfías de los agudos.
Mientras atravieso  el destino de la apatía, 
muestro lo que le es negado a muchos.
Llamo a sumergir la mente en la conciencia aunque todos estén sumergidos en  los objetos.

Todo lo que se pueda explicar con palabras no es lo real, así que, diga lo que diga, no es lo real. La confusión proviene del desequilibrio de los elementos del universo, llámense Fuego, Agua, Tierra, Espacio, Éter. Cuando ellos están alineados, el cuerpo humano está en paz. Al empezar a observar la mente, ya la has identificado y el puente se ha roto. Así, dejas de estar impregnado por ella, y desaparece. Verificas entonces que, para existir, no necesitas de su cooperación. 

Existes sin el ego, solo Sí mismo es lo real.

El que sigue el sendero se retira a su interior cada vez que puede. Durante ese periodo refuerza su convicción de practicar aquellas enseñanzas heredadas de la tradición. Sus actividades diarias se mantienen con normalidad, pero se cuestiona el curso de su vida, por si hubiera algo que modificar.
Comprender quién soy hace que me conozca, y, si hay críticas, no tengo problemas, ya que ellas me brindan la oportunidad de reconocer el funcionamiento del ego, tendiendo a la comprensión.
Y, ¿qué hay de los deseos y apegos? Reconozco que son una parte del mundo que vivo; lo mismo que los árboles están ahí, igual que las nubes están ahí, ellos son como son y yo soy como soy. La mente, confundida por ideas erróneas y adicta a pensar, se ve afectada por los apegos hasta que reconozco su existencia. R.Malak 

viernes, 8 de agosto de 2014

Murmullos

Pasos desconocidos se diluyen ante la presencia de lo real y el salvaje deseo, combinado con ternura, encadena el cuerpo y fortalece el antojo de llenarse de sensaciones.
Atrapado en la red de la complacencia, un murmullo de fuego surge de la sensación de logro, adosándose a la orilla de lo logrado o lo por obtener. Hablo sin palabras mientras mis labios se mueven, sin emplear el sentido común, que no es común, sino un sentido de la entrega que vive sólo en lo Esencial y para lo Esencial, marcando el camino correcto.


No necesitas la experiencia, más aún, puedes quedarte al margen de la experiencia, de ese modo, al hablar con un apuntador, este te enviará  a donde tú eres. El cuerpo está en ti, no estás atrapado en él. El cuerpo se presenta como sensaciones y percepciones sensoriales y con  atado de conceptualizaciones; es así como sabes que hay un cuerpo. Todas las formas son expresiones temporales. Lo esencial sin forma existe infinitamente, cuando esto se comprende ya no hay necesidad de construcciones personales. Lo real es siempre lo mismo sin tiempo, lo expresan todas las enseñanzas tradicionales. Tanto si abandonas los deseos como si no, esto a la consciencia no le afecta. 

Muchos entendidos hablan acerca de qué hacer con los pensamientos. Unos dicen que no se debe prestar atención a ellos, pues éstos nos llevarían hacia otros pensamientos, lo que no permitiría capturar la realidad. Otros dicen que lo primero que tenemos que hacer es estar tranquilos. Manifiestan que para mirar a la mente necesitamos saber dónde se encuentra la atención, o, dicho de otro modo, a qué le estamos presentando atención; esto parece razonable, ya que  para empezar una construcción se requiere planificación y cimientos adecuados, todo ello, apuntando al tema de la tranquilidad. 

Mi enfoque es que el yo es tanto el sujeto como el objeto de la vida. Buscar la pasividad en la meditación puede ser adecuado -sería como estar en un invernadero, con las plantas y las flores protegidas- solo que, ¿cómo puedes ver dos en lo que es Uno? Esa duda surge si sigues evitando hacerle frente a las exigencias constantes. 

Todo es sí mismo; no puede ser oído, ni olido, ni gustado; si mismo no puede ser visto, es la realidad. ¿Por qué te sientes complicado?  Ni el nacimiento, ni el principio, ni el fin, complican lo que eres. Nada te afecta ni le afecta a lo absoluto; eso eres. Al principio lo escucharás como un murmullo; luego, nada lo callará. R.Malak


domingo, 9 de marzo de 2014

9 de Marzo 2014 - Sonríe




Aunque uno no quiera reconocerlo se observa que en este continente de conciencia todo opera por medio de un intercambio dinámico. Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de energía cooperativa, y si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos mantendremos la abundancia de la plenitud circulando en nuestra vida. El que está en armonía con esto sabe que las normas conductuales están relacionadas con los criterios individuales o de grupos y no con hechos objetivos, es así que lo que es bueno para un grupo no lo es necesariamente para otros. Esto se debe comprender primero intelectualmente, de allí vivenciarse y después viene la comprensión interna. Nada es estático. Nuestro cuerpo está en intercambio dinámico y constante con todos los cuerpos, nuestra mente mantiene una interacción dinámica con la conciencia, la energía que parece pertenecerme es una expresión de la energía de la totalidad. El movimiento de la vida es fluido como una corriente continua, y no es otra cosa que la interacción armoniosa de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia.

La lógica, como la mayoría cree, no es siempre el instrumento para observar la realidad en forma certera y auténtica, es probable que quien la usa pueda vivir y progresar, pero no comprenderá lo que ocurre; el sentido de la vida viene, a veces, de mirar más allá de la razón, mirar con el corazón y no con la premisa de costo - beneficio. Cuando se da la experiencia externa de luz significa la transformación de los deseos que nos atan en libertad emancipadora. La experiencia interna de la Luz es la transformación del caminar en la tierra. No importa cuán fugaz sea tu sonrisa, tu sonrisa es el verdadero comienzo de tu luz y sabiduría. Esta armoniosa interacción de los elementos y las fuerzas de la vida opera a través de la ley de dar. Puesto que nuestro cuerpo, nuestra mente y el universo mantienen un constante y dinámico intercambio, frenar la circulación de la energía es como frenar el flujo sanguíneo.

Por ello en el dar y recibir se mantiene la riqueza, la abundancia, la prosperidad o cualquier cosa que deseamos en la vida, circulando permanentemente. Es la oportunidad para ver el lado práctico de las enseñanzas sin dejar de lado su profundidad. Nosotros conocemos el mundo exterior de sensaciones y de acciones, pero de nuestro mundo interior de pensamientos y sentimientos sabemos muy poco, el propósito principal de la enseñanzas es hacerse consciente y familiarizado con nuestra vida interior y su propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la conciencia, de ello se deduce además la utilidad de la verdad, de la bondad, de la armonía, de la belleza, ellas son su propia meta en sí misma.

En toda semilla está la promesa de miles de bosques. Pero la semilla no debe ser acaparada; ella debe dar su inteligencia al suelo fértil. A través de la acción de dar, su energía invisible fluye para convertirse en una manifestación material: Plenitud que se expresa como yo soy Eso. R.Malak